Hoy reafirmamos esta convicción con un logro que refleja el compromiso compartido entre la Universidad Autónoma de Querétaro (UAQ), el Municipio de Corregidora y Ciudad Maderas.
Gracias a esta colaboración, nuestro plantel Charco Blanco cuenta ahora con una nueva barda perimetral diseñada para brindar mayor seguridad, tranquilidad y bienestar a toda nuestra comunidad estudiantil.
Esta obra representa más que una infraestructura física, es una acción concreta que protege los espacios donde cada día se construyen conocimientos, se desarrollan talentos y se forman ciudadanos comprometidos con su entorno.
Con la nueva barda perimetral, nuestras y nuestros estudiantes podrán realizar sus actividades en un ambiente más seguro, lo que nos permite fortalecer el proceso educativo y seguir avanzando en la mejora continua del plantel.
El esfuerzo coordinado entre instituciones públicas y sector privado demuestra que, cuando la voluntad se une, es posible generar beneficios reales y duraderos para nuestra comunidad.
Cada metro de esta barda simboliza el respaldo a la educación, la confianza en el futuro y la certeza de que los sueños crecen mejor cuando se cuidan los espacios donde nacen.
Porque cuando la voluntad se une, los muros no dividen: protegen, acompañan y hacen crecer los sueños. Y hoy, en Charco Blanco, damos un paso más hacia una educación segura, sólida y con visión de largo plazo.


